lunes, 24 de enero de 2011

He pasado meses enteros sin escribir. Ni aquí ni casi en ninguna otra parte. Y sin duda va siendo necesario. O al menos quisiera que así fuera. Quizá escribiendo encuentre alguna pista. Alguna pieza que me ayude a conprender el rumbo.
Meses de mucho ir y venir. Meses de indecisión, de postergar algunas cosas y quizá dejar que otras se precipitaran. Al final, quizá parece que termino en donde estaba al inicio. Pero quiero pensar que es solo en apariencia y que, en realidad, estoy en un lugar que se parece mucho al que ocupaba hace meses pero en el que las cosas han cambiado. O al menos donde yo he cambiado.
Quiero pensar que algo he aprendido. Y que algo seré capaz de hacer mejor.
Después de vueltas y vueltas, después de jugar conmigo mismo creyendo que jugaba con alguien más, termino sin saber si los últimos movimientos han sido una forma de evadirme o, por el contrario, son muestra de mi nuevo modo de hacer frente a las cosas.
Digo mucho pero no digo nada, lo sé. ¡Qué ganas de tener las cosas un poco más claras para poder compartirlas! Porque quizá compartiéndolas encuentre un reflejo en la mirada de alguien que comprenda un poco esta situación y me eche una mano.
Pero no me engaño. Va siendo hora de enfrentarme a mí mismo. Digamos que los últimos movimientos, esos de los que hablo sin saber cuál ha sido su papel, me ayuden a encontrar un poco de claridad sea como sea.

No hay comentarios: