Si supieras. (Aunque quizá lo sabes, pues la forma en que me miras y sonríes delata que algo sospechas.) Si no lo sabes, al menos tienes una idea bastante aproximada de lo que me provocas. A quién engaño. Lo has de saber bien. Y me gusta que lo sepas porque sabes aprovecharte de ello y me enredas y me haces enloquecer.
Química pura. Y física. Detonas en mí esa chispa que llevaba tanto tiempo apagada. Enciendes una luz que se había resignado a permanecer en tinieblas. Y no consigo saber cómo reaccionar ante tanta magia. Y lo sabes. Y me encanta que lo sepas.
lunes, 16 de agosto de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario