jueves, 14 de enero de 2010

Y hoy no he parado de pensar en ti. En mis ganas locas de escribirte algo. De contarte cómo me siento. Escuchaba esta mañana los inocentes textos e intentos de poesía de mis alumnos, ya sabes, esos sentimientos adolescentes que uno abandona en el baúl de los olvidos. Los escuchaba y recuperaba mi necesidad de escribirte algo.

Ando disperso. Y no anoté mucho más. Tampoco vine aquí a transferir textos o a intentar seguir con la confesión o la puesta al día que pretendía al cerrar la libreta hace unas horas. No he podido. Pero tengo que encontrar un espacio tarde o temprano. El tiempo corre y ciertos plazos son inaplazables.

2 comentarios:

Sirena dijo...

tengo que escribir en español.
tengo que soltar como tu tanto. y aprender a leerme.
me inspiras.

J. P. Hajime dijo...

No hablemos de inspiración: tú has detonado mucho de esto, y por ello siempre te estaré agradecido.